Luego de un domingo marcado por el caos, los narcobloqueos y el terror en las calles por la muerte de Nemesio "El Mencho" Oseguera Cervantes, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que la situación de seguridad nacional comenzó a estabilizarse rápidamente.
"Este lunes amanecimos sin bloqueos en las carreteras y prácticamente se ha restablecido toda la actividad", sostuvo la jefa de Estado al referirse a los violentos disturbios perpetrados por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en distintas regiones del país.
Sheinbaum insistió en que la prioridad absoluta de su administración en estas horas críticas es garantizar la paz social, y buscó transmitir fortaleza institucional ante la demostración de poder del narcotráfico: "Hay gobierno, fuerzas armadas, gabinete de seguridad y mucha coordinación. Pueden estar tranquilos que se está resguardando la paz y la normalidad en el país".
Para contener la violenta respuesta del cártel, la presidenta explicó que el Gobierno federal montó un centro de mando nacional inmediato. Este espacio permitió articular acciones de manera unificada con las distintas administraciones estatales para sofocar los focos de incendio y despejar las rutas.
Agradecimientos
En ese sentido, la mandataria hizo una pausa para reconocer el respaldo político territorial: "Quiero agradecer a todos los gobernadores porque estuvieron en coordinación con mucha información".
Asimismo, Sheinbaum destacó el despliegue estratégico de la Secretaría de la Defensa Nacional, el Ejército, la Guardia Nacional y la Fuerza Aérea. En un pasaje emotivo de su discurso, rindió homenaje a los efectivos que murieron durante los enfrentamientos en Tapalpa: "Nuestro pésame a las familias de los elementos que el día de ayer perdieron la vida y nuestro mayor reconocimiento".
Finalmente, la presidenta abordó uno de los puntos que mayor debate generó en el plano diplomático: la intervención de Washington en la neutralización del criminal más buscado por la Casa Blanca.
Frente a las especulaciones sobre una posible intervención directa, Sheinbaum fue categórica al delimitar los roles de cada país, confirmando la asistencia pero negando injerencia táctica: "No hay participación en la operación de fuerzas de Estados Unidos, lo que hay es mucho intercambio de información".